Buscar
DESTACADO

Donald Trump redibuja el poder en el hemisferio occidental: ¿renace la Doctrina Monroe?

La reciente incursión militar en Caracas marcó un punto de inflexión en la geopolítica continental. Washington presentó este operativo no solo como una acción de justicia, sino como la ejecución del "corolario Trump", una reinterpretación agresiva de una vieja política exterior. Este nuevo paradigma, bautizado como la "doctrina Donroe" —fusión de Donald y Monroe—, busca establecer una "transición segura" en la nación sudamericana bajo tutela estadounidense.

El fundamento de este movimiento reside en una frase con más de dos siglos de historia: "América para los americanos". En 1823, James Monroe advirtió a las potencias europeas que se mantuvieran al margen del hemisferio occidental para asegurar el dominio regional tras los procesos de independencia. Sin embargo, la Casa Blanca actual transformó esa advertencia defensiva en una herramienta de intervención directa. El historiador Alan McPherson señala que, mientras el espíritu original pretendía alejar el colonialismo extranjero, la visión actual busca dominar la región en función de intereses estratégicos propios.

Esta evolución no es fortuita. En diciembre de 2025, el gobierno federal publicó su Estrategia de Seguridad Nacional, donde anunció formalmente que recuperaría la preeminencia en el continente tras años de supuesto abandono. Según el investigador Will Freeman, la administración reafirma su facultad de intervenir en asuntos internos para garantizar estabilidad, proteger beneficios económicos o evadir la presencia de otras potencias mundiales como China o Rusia. El ataque a Venezuela es la prueba tangible de que las promesas de campaña transitaron del discurso a una realidad bélica contundente.

La historia muestra que el "Gran Garrote" tiene raíces profundas. En 1903, Theodore Roosevelt ya había modificado el lema de Monroe para mediar en bloqueos navales y justificar incursiones militares en diversos países. No obstante, la actual maniobra de Trump rompe un tabú histórico: nunca antes el ejército norteamericano había depuesto directamente a un jefe de Estado sudamericano de esta forma. Aunque en el siglo XX existieron apoyos ocultos a golpes de Estado, la captura frontal de Maduro representa un ejercicio de poder explícito que redefine los límites de la soberanía regional.

El Departamento de Estado fue tajante al declarar que no permitirán amenazas a su seguridad desde lo que consideran su propio hemisferio. El magnate ya lanzó advertencias similares hacia México, Cuba, Colombia e incluso Groenlandia, dejando claro que su radio de influencia no conoce restricciones previas. La gran incógnita que hoy recorre las cancillerías del mundo es hasta dónde llegará esta autoridad restaurada y cuáles serán las consecuencias para el derecho internacional.