Buscar
DESTACADO

El Banco Mundial alerta sobre la brecha económica entre países ricos y emergentes

El Banco Mundial lanzó una advertencia global: la histórica brecha de crecimiento entre países ricos y emergentes continúa, incluso en medio de un repunte económico moderado. En su más reciente informe, el organismo revisó al alza sus previsiones y anticipa que la economía mundial crecerá 2.7% en 2025, el nivel más alto desde la década de 1960, impulsado en gran medida por los países en desarrollo.

Según el reporte, las naciones avanzadas enfrentarán un ritmo mucho más lento. Europa, debilitada por un consumo interno débil y un comercio internacional menos dinámico, se encuentra en la primera línea de esta desaceleración. En contraste, los mercados emergentes muestran signos de recuperación gracias a la inversión en infraestructura, el aumento del consumo interno y la digitalización acelerada.

Indermit Gill, economista en jefe del Banco Mundial, destacó que esta es una oportunidad crucial para los países emergentes: “Si logran mantener la estabilidad y aprovechar la inversión extranjera, podrán cerrar parte de la brecha que los separa del mundo desarrollado”. Sin embargo, advirtió que el camino no será sencillo, ya que la inflación persistente, las tensiones geopolíticas y la carga de deuda aún representan riesgos significativos.

El informe también subraya que más de 1,200 millones de jóvenes ingresarán al mercado laboral en la próxima década, lo que podría convertirse en un motor de crecimiento sin precedentes… o en una fuente de presión social si no se crean suficientes empleos de calidad.

Con este panorama, el Banco Mundial llama a los gobiernos a acelerar reformas estructurales y fortalecer la cooperación internacional. La clave, afirma, será invertir en educación, innovación y sostenibilidad para transformar el crecimiento económico en desarrollo real y equitativo.