México aplicará por primera vez un esquema fiscal específico para los futbolistas extranjeros que participen en partidos del Mundial 2026 disputados en su territorio, según lo establecido en la Resolución Miscelánea Fiscal 2026 del Servicio de Administración Tributaria (SAT). La normativa, publicada en el Diario Oficial de la Federación, indica que los jugadores que no residan fiscalmente en México deberán pagar 25% de Impuesto Sobre la Renta (ISR) sobre los ingresos que obtengan por su participación en los partidos jugados en el país, sin permitir deducciones y aplicado directamente sobre ingresos brutos vinculados al torneo.
La medida representa un hecho inédito en la historia de los torneos mundialistas disputados en México, pues en ediciones anteriores como las de 1970 y 1986 no existía un marco legal claro para gravar este tipo de ingresos. El gravamen solo se aplicará a la parte proporcional de los ingresos que correspondan a los partidos jugados en sedes mexicanas, como el Estadio Azteca, sede del partido inaugural, de acuerdo con las reglas publicadas por el SAT.
No todos los futbolistas tendrán que pagar este impuesto. La normativa contempla que quienes acrediten residencia fiscal en países que mantienen convenios para evitar la doble tributación con México podrán quedar exentos del pago o compensar el impuesto, siempre que cumplan con los requisitos formales establecidos en la resolución. México tiene tratados fiscales vigentes con múltiples jurisdicciones que permiten este beneficio.
El impuesto se causará únicamente por los ingresos derivados de la participación con sus selecciones en partidos disputados en territorio mexicano, como salarios o premios, y no afectará otros ingresos como los que perciban por sueldos de clubes o por publicidad fuera del país.
La medida representa un hecho inédito en la historia de los torneos mundialistas disputados en México, pues en ediciones anteriores como las de 1970 y 1986 no existía un marco legal claro para gravar este tipo de ingresos. El gravamen solo se aplicará a la parte proporcional de los ingresos que correspondan a los partidos jugados en sedes mexicanas, como el Estadio Azteca, sede del partido inaugural, de acuerdo con las reglas publicadas por el SAT.
No todos los futbolistas tendrán que pagar este impuesto. La normativa contempla que quienes acrediten residencia fiscal en países que mantienen convenios para evitar la doble tributación con México podrán quedar exentos del pago o compensar el impuesto, siempre que cumplan con los requisitos formales establecidos en la resolución. México tiene tratados fiscales vigentes con múltiples jurisdicciones que permiten este beneficio.
El impuesto se causará únicamente por los ingresos derivados de la participación con sus selecciones en partidos disputados en territorio mexicano, como salarios o premios, y no afectará otros ingresos como los que perciban por sueldos de clubes o por publicidad fuera del país.
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